Durante a pasada Conferencia Europea de Guión en Salónica, celebrada entre o 21 e 23 de novembro do ano pasado nesa cidade grega, a Federación Europea de Guionistas elaborou un manifesto en defensa dos seus dereitos e da súa profesión, que se presentará o 9 de febreiro próximo no marco da Berlinale. LOS GUIONISTAS EUROPEOS ELABORAN UN MANIFIESTO EN DEFENSA DE SUS DERECHOS Y SU PROFESIÓN

Durante la pasada Conferencia Europea de Guión en Salónica, celebrada entre el 21 y 23 de noviembre de 2006 en esa ciudad griega, la Federación Europea de Guionistas elaboró un manifiesto en defensa de sus derechos y de su profesión que se presentará el 9 de febrero próximo en el marco de la Berlinale.

El manifiesto, que se está dando a conocer estos días, consta de diez puntos. Comienza con una serie de declaraciones en las que se destaca que el guionista es un autor de la película, creador primario de la obra audiovisual, y que el uso indiscriminado del de posesivo en los créditos [o sea, una película de] es inaceptable. También se apunta que los derechos morales del guionista, especialmente el derecho a mantener la integridad de su obra y protegerla de toda distorsión o mal uso, debe ser inalienable y plenamente respetado en la práctica, y que el guionista debe recibir una compensación justa por cada forma de explotación de su obra. Asimismo, el texto dice que, como autor, el guionista debe tener potestad de involucrarse en el proceso de producción así como en el de promoción de la película y debe ser compensado por ese trabajo. Además remarca que, como autor, debe ser consecuentemente nombrado en toda publicación, incluyendo catálogos de festivales, revistas sobre televisión y críticas.

El manifiesto reclama a los gobiernos nacionales y agencias de subvenciones que apoyen a los guionistas concentrando más energía y recursos, ya sea en forma de subvenciones, de exenciones fiscales o de esquemas de inversión, en el proceso de desarrollo de la película y de la producción televisiva. También pide a académicos y críticos de cine que reconozcan el papel de los guionistas, y a las universidades, academias y programas de formación, que eduquen a las siguientes generaciones en el respeto a esa profesión; y a los festivales, museos de cine y otras instituciones les solicitan que nombren a los guionistas en sus programas, y organicen homenajes a los mismos, tal y como hacen con otros profesionales. Finalmente, el manifiesto pide que las leyes nacionales y europeas reconozcan que el escritor es un autor de la película, y que aseguren que los escritores puedan organizarse, negociar y contratar colectivamente, con el fin de animar y mantener las distintas identidades culturales de cada país, y buscar medios para facilitar el movimiento de escritores dentro y entre todas las naciones.