En 2015 Xacio Baño recibía el Premio Canal+ mención del jurado en Clermont-Ferrand, uno de los festivales y mercados de cortometrajes más importantes del mundo por Ser e voltar, un retrato de sus abuelos que navega en la frontera entre la ficción u el documental.  Seis años más tarde regresa al festival francés con Augas Abisais, un trabajo experimental en el que volvemos a encontrar a la abuela y, de esta vez ella es la que retrata a un tío suyo, Casto Balsa, un soldado de 17 años que falleció en el frente de Teruel en los últimos días de la Guerra Civil.

La historia de una vida a la que llegó por casualidad “un día jugando a Indiana Jones en el desván de la casa de mis bisabuelos aparecieron estas cartas entre numerosos recibos de la contribución, periódicos viejos y papeles sin importancia.  Al recolectar las cartas y todos los documentos relacionados con Casto, sentí que ahí había una película que atrapar”.
Conversamos con nuestro asociado sobre su última propuesta, que pasó por el Festival de Xixón, el Sheffield Doc/Fest y Aguilar de Campoo antes de aterrizar en Clermont-Ferrand y en la que asume la producción ejecutiva con Tamara Canosa. 

Foto: Roberto González

¿Fue difícil separar la visión creativa de la visión como productor?

Siempre es complejo convivir con estas dos vertientes a la hora de hacer un film, pero siempre trato de tenerlas bien presentes desde el principio de todo: escribir pensando en lo que se puede producir o en soluciones de guión que alivian la producción. Todos mis cortos son autoproducidos, así que ya tenía un bagaje en este aspecto.

Después hay decisiones que si que costaron mucho como si mi carta desde el presente tenía que ser parte de la obra. Por un lado, como productor, tenía claro que la pieza sin esta carta del cineasta funcionaba más empaquetada, además de durar ocho minutos menos que sempre es bueno para la distribución del film. Pero el lado cineasta sirnte que esa parte también le da sentido a por qué se rescata esta historia hoy, ochenta años después, y podemos sentir el contraste de dos formas/estéticas fílmicas tan opuestas en el film.

Pero es una pieza que recibión la ayuda del ICAA, de AGADIC y también del Concello de Xove, lo que hizo que hayamos tenido tiempo para crear en el set y hacer una especie de residencia artística en la casa de mis bisabuelos.

Llama la atención el tráiler del corto, hecho con descartes del montaje final. ¿Por qué decidiste hacerlo así?

Fue un impulso que a día de hoy no sé si ha sido para bien.  Yo sempre digo que la pieza habla de un descarte, de un muchacho que fue obligado a ir a una guerra y, como no era un chico especialmente bravo ni decidido, lo metieron con una mula a carretar metralla para la primera línea de fuego (la zona más peligrosa). Uno más. Otro soldado anónimo.  

Y quería hacer una pieza con este descarte. Así entendí que los descartes del montaje final tenían la misma naturaleza que el soldado. Además, como la propuesta es tan diferente y distinta, no quería mostrar nada del dispositivo en el tráiler.

Seguiré jugando y investigando sobre como abordar formalmente la palabra escrita.

Xacio Baño. Director de Augas Abisais.

La película cuenta con varios planos narrativos: uno de ellos funciona como un diario del protagonista, un recurso que ya aparece en Eco (2014). En esta ocasión son las cartas que escribe, primero desde el cuartel y después desde el frente, cartas que dejan entrever la inocencia de un recluta de 17 años y en las que se aprecia la evolución de su estado de ánimo. ¿Como ha sido el trabajo con el material epistolar?

Esas cartas me llevaron a las mismas sensaciones que Eco: de estar sintiendo una historia que tenía lo necesario para ser contada. Me quedé asombrado por el peso de la historia, del trazo, de la caligrafía, de las imágenes de la propaganda que inundan las misivas…  Fue un tiempo de profundizar sobre la importancia de las cartas en la Guerra Civil, las historias que se encuentran en ellas, diarios de operaciones para saber dónde pudo morir, etc. Un tiempo para entender más profundamente la Guerra Civil,  pero también para darme cuenta de que nuestra pieza no podía ser una lección de historia, sino una historia más, con todas esas zonas borrosas y sin definir.

Me interesa mucho la palabra escrita que vibra ochenta años después de ser escrita, en contraposición con la palabra digital, efímera y en el aire. Seguiré jugando e investigando sobre cómo abordar formalmente la palabra escrita.

Tenía claro que su relato oral era una de las fuentes clave para encontrar la pieza y para contrastar con los documentos-cartas. Quería tiempo entre las conversaciones para dejar espacio a que hubiese modificaciones en el relato, en la memoria.

Xacio Baño, director de Augas Abisais.
Foto: Roberto González

Otro de los planos narrativos es el testimonio de la abuela, que regresa a la filmografía de Xacio Baño después de la multipremiada Ser e voltar (2014). ¿Puedes explicarnos cómo fueron esas conversaciones?

mi abuela tiene el don de las cuentacuentos. Sabe transmitir y llevar la emoción a lo narrado. Tiene la pausa, las expresiones, los giros y los gestos innatos en su ser. 

Tenía claro que su relato oral era una de las fuentes clave para encontrar la peza y para contrastar con los documentos-cartas. Grabamos tres conversaciones en audio en el transcurso de dos años. Quería tiempo entre las conversaciones para dejar espacio a que hubiese modificaciones en el relato, en la memoria.

Tres veces me contó la historia, y las tres terminó llorando. Cuenta el relato de un héroe, con sus exageraciones, giros y peripecias. Ella no leyó ni las cartas ni llegó a conocerlo, porque nació después de que el muriese. Pero todos los vínculos familiares la llevan a la emoción en lo que cuenta.

También se hace evidente tu presencia como director, en la correspondencia que mantienes cuando viajas a Teruel para investigar sobre ese antepasado. ¿Ha sido difícil mezclar los tres puntos de vista en el montaje final? 

No ha sido fácil encontrar el e quilibro en ciertas zonas del relato. Queríamos contar más de lo que la pieza pedía, así que tuvimos un trabajo de podar y quitar. Descartamos material que grabamos en Teruel en el viaje a la zona en dónde estuvo el soldado, también de los interiores del cuartel de San Fernando de Lugo (un lugar del que salimos con planos hermosísimos de las ruínas). Eran hermosos, pero la pieza no los aceptó como propios.

Pero de eso va todo ésto: de trabajar y tener la paciencia para encontrar el mejor film posible, y el tiempo es clave en todo esto.  

Foto: Roberto González

Resulta salientable el montaje de sonido de David Machado y Javier Pato, que contribuye a acentuar el magnetismo de las imágenes. ¿Cómo fue el trabajo con ellos? 

Es la primeira vez que trabajo con ellos, con La Panificadora, y la verdad es que disfruté mucho de todo el proceso y creo que ellos también. La propuesta le da mucha importancia al sonido para conseguir que el espectador/a entre en el sueño, en la propuesta del film. Todo el trabajo de graves, de llevar el sonido a el fondo marino, a un lugar más inmersivo y uterino. También quiero destacar las composiciones musicales de Xavi Bértolo que hizo un trabajo que a veces se confunde con el diseño de sonido, y que por eso pienso que no se acaba de apreciar todo el buen trabajo que creó.

¿En qué otros lugares se podrá ver Augas Abisais próximamente? Tenéis prevista fecha de estreno en Galicia?

Hay varios festivaless confirmados, pero no se puede anunciar nada aún.  Espero que viaje mucho, y que se pueda ver en todos los países posibles. Pero lo que más deseo es poder verla en pantalla grande, en un cine, para poder sentir la propuesta en todo su esplendor. Aún no he tenido la oportunidad de verla en grande, con buen sonido, y en total oscuridad. Creo que la pieza va a ganar mucho en una sala de cine convencional. 

Sobre el estreno en Galicia aún no lo tenemos cerrado. Íbamos a hacer un pase en el concello de Xove esta Navidad, en donde fue filmada la obra, pero la COVID hizo que se cancelase el evento.