Os dejamos el comunicando conjunto de la Asociación de Actrices e Actores de Galicia, Asociación de Guionistas de Galicia, de la Asociación de Directores e Realizadores de Galicia, el Observatorio Audiovisual de Galicia, la Asociación Galega de Produtoras Independentes, AISGE y la  Academia Galega do Audiovisual sobre la situación del Centro Galego das Artes da Imaxe.

 

Desde hace 25 años, en Galicia contamos con una institución que nació, entre otras cosas, para preservar y difundir el patrimonio audiovisual gallego. Otros de sus cometidos originales fueron asumidos posteriormente por otros organismos. Pero de la conservación de nuestro patrimonio audiovisual, que es un trabajo de una gran exigencia técnica, si no se ocupa el CGAI, quién se va a ocupar?

La posibilidad, formulada últimamente, de que el CGAI vea aún más reducido su personal conforma una seria advertencia. Corremos el riesgo de desatender la tarea de restaurar, conservar, catalogar y mantener como bien público la memoria visual -siempre frágil- de este país. Y esto es grave. Sin memoria, a penas somos nada.

Desde hace 25 años para aquí, la producción audiovisual en Galicia se multiplicó notablemente. La irrupción de la tecnología digital, más que facilitar el trabajo, significó un reto formidalbe para los archivos audiovisuales. Es decir, el terreno sobre lo que un organismo tan modesto como el CGAI debe trabajar se expandió notablemente en los útlimos años.

Y, no obstante, son pocos y menguantes los recursos que se destinan a que cumpla con su cometido. Es como si alguien con poder decisorio considerase menor o superfluo el trabajo de una filmoteca. Un error fatal, fruto o de la ignorancia o de la falta de autoestima. Nada tan destructivo – y engañosamente silencioso- como la indiferencia, la dejadez, el abandono.

Revertir esa tendencia, mantener y hacer crecer los recursos del CGAI deberían ser una prioridad cultural de este país.

Exigimos que una entidad con tanta importancia y peso en nuestra cultura sea gestionada adecuadamente, todándola del personal y medios necesarios para su óptimo funcionamiento.