La Asociación de Actores e Actrices de Galicia (AAAG), Escena Galega (Asociación Galega de Empresas de Artes Escénicas), la Academia Galega do Audiovisual (AGA), a Asociación Galega de Guionistas (AGAG),la Asociación Galega de Produtoras Independentes (AGAPI), la Asociación de Festivais de Artes Escénicas de Galicia (AFEARTE), la Asociación de Directores e Realizadores (CREA) y la Unión Internacional de Marionetistas-Galicia (UNIMA Galicia) quieren mostrar su solidaridad con los dos compañeros de la empresa Títeresdesde Abajo -detenidos, acusados de enaltecimiento del terrorismo y enviados a prisión preventiva- por una actuación – La bruja y Don Cristóbal – desarrollada en el marco de las celebraciones del Carnaval de Madrid.

Consideramos que la acción policial y judicial en contra de nuestros compañeros supone un asalto a la libertad de expresión no sólo de los/as creadores/as y los artistas, sino del conjunto de nuestra sociedad. Un ataque sin precedentes que nos transporta a tiempos supuestamente superados y que resulta incompatible con los principios de una democracia y un sistema judicial que debe salvaguardar los derechos fundamentales de los ciudadanos.

En los últimos días y desde diferentes estamentos políticos y mediáticos se cuestionó la calidad o la idoneidad de esta pieza para un público infantil, el error que supuso su programación y la exigencia de responsabilidades políticas por tal equívoco. Sin entrar en consideraciones al respecto del impropio de la actuación y del poco acaído para los espectadores pequeños, recordemos que todo este discurso hace un debate secundario e incluso anecdótico. La cuestión de fondo, la importante, que nos ocupa a todos es otra. Por nada de esto hay dos personas en prisión preventiva.

La gravedad de los hechos radica en el intento de vulnerar la libertad de expresión general, así como el acotamiento del hecho artístico en sus principales funciones: la de reflejar el estado de cosas, el respirar de la sociedad, cuestionar los mecanismos de poder y poner el foco en los principales problemas de una sociedad. Parece todo un intento de promover la auto-censura en un estado de miedo previo y de deformar la distinción básica entre la ficción y la realidad, distorsionando los discursos y despreciando el pensamiento de la sociedad-público, como si la ciudadanía no fuera capaz de entender que si un autor/a decide reflejar en su obra -sea esta una obra de teatro, una película o cualquier otra manifestación artística- un hecho atroz y violento no es porque está defendiendo este tipo de acciones.  Por lo tanto elimina la reflexión, el pensamiento crítico es limitado y se apuesta, una vez más, por la indeseable despolitización de la cultura, queriendo reducir las obras creativas sólo a simple entretenimiento, de humor blanco o de nula implicación social. Se exila el cuestionamiento de segundo que aspectos de la sociedad, se aleja de esa manera cualquier disidencia o pensamiento divergente y elimina la sátira. Y es precisamente esa palabra, sátira, es la piedra angular en la larga tradición de espectáculos de títeres cachaporra, en la que se enmarca el espectáculo Títeres desde Abajo, cuyo objetivo principal es tratar de forma descarnada y humorística determinados problemas de la realidad y actualidad social.

No dejamos de pensar, como muchos otros, en la película Novecento de Bernardo Bertolucci, en esa escena en la que las autoridades cargan contra un espectáculo de monifates. Se trata de un retrato de la opresión al parecer de otros tiempos, pero que en los últimos días estamos viviendo a través de la carne de nuestros dos compañeros de titiriteros. Por todas estas razones, desde las entidades firmantes de este comunicado -constituidas por ciudadanos que conforman un sector, un oficio- mostramos nuestra solidaridad con estos dos compañeros, condenamos su detención y pedimos su liberación inmediata y la retirada de los cargos. También nos ponemos a disposición de los partidos políticos, entidades, instituciones y agentes sociales par​​a participar en un necesario proceso de reflexión colectivo para suministrar el ejercicio, comprensión e implicaciones de los derechos fundamentales de expresión y pensamiento.