Javier Quintela fue el encargado de diseñar el aplaudido vestuario que la presentadora Lucía Veiga y los integrantes del grupo De Vacas lucieron en la Gala de los XIX Premios Mestre Mateo. Era la primera vez que el diseñador coruñés se encargaba del vestuario de un evento en directo, una experiencia que califica como “muy positiva aunque un poco loca por hacerlo en un plazo de tiempo tan corto”.

Javier Quintela. Fotografía de Estudio Ollo Fotográfico

Empezó como una colaboración con la estilista Uxía Vaello, quien, junto con el director de la Gala, Tito Asorey, intervino en la concepción del vestuario a partir de la premisa glamour en casa… Y acabó por convertirse en la elaboración del vestuario completo “cuando contactaron conmigo tenían hecho un planteamiento y solo tuvimos que darle forma en el Atelier. Nuestro estilo de diseño está muy inspirado en los años 40 y 50, en volúmenes y patrones clásicos, atemporales y femeninos. Nos inspiramos en los looks de las actrices de Hollywood para darle glamour a ‘pijamas y batas’ aportando riqueza de colores y texturas con estampados”. La confección se realizó de forma artesanal en su Atelier situado en la Calle Compostela de A Coruña “adaptamos varios patrones de nuestra colección, elegimos tejidos y confeccionamos a medida cada prenda”. 

“Con Lucía queríamos aprovechar su altura y darle esbeltez con cinturas muy marcadas y escotes pronunciados. Hicimos para ella una levita smoking en crepe blanco, un pijama estampado con flores verdes y azules sobre fondo rojo, un vestido tipo túnica en verde y terminamos con un kimono vintage japonés». 

David Portela y Lucía Veiga. Fotografía de Aigi Boga

«Para De Vacas utilizamos la versión corta de los kimonos, que se llama haori. Tanto las tres piezas que lucían ellas como la que llevó Lucía son piezas originales en seda, pintadas y bordadas a mano que nos cedió Sugoihunter. El primer cambio de De Vacas estaba compuesto por tres batas de satén con estampado de leopardo para ellas, y un batín masculino en crepe estampado en leopardo rosa y gris para Guillermo.  También hicimos para ellas, para llevar debajo de las batas, varios vestidos efecto camisón en satén morado».

De Vacas. Fotografía de Aigi Boga

«Para los niños elegimos ropa cómoda, pero no queríamos el estereotipo de pijama y bata, que es menos actual y por eso elegimos dos conjuntos de algodón en gamas grises para combinarlos con la presentación inicial del cielo estrellado de fondo. Y, por último, los fumigadores iban vestidos con los EPIs reglamentarios de protección contra la Covid”.

«Siento orgullo gallego al comprobar que nuestras actrices apoyan y valoran el trabajo que se hace aquí, artesanalmente, sin tener que ir a buscar firmas internacionales».

Javier Quintela, diseñador de moda

A pesar de que era la primera vez que aparecían sobre el escenario, los diseños de Javier Quintela son viejos conocidos de la Gala de los Mestre Mateo, ya que es habitual verlos desfilar por la alfombra roja de los premios: algunos ejemplos, en 2019 el vestido con el que Mela Casal recogió el Premio de Honor Fernando Rey; en 2020 el atuendo de Paula Cereixo, finalista como mejor actriz de reparto y el de Fernanda Tabarés, que asistía en representación de Voz Audiovisual, finalista en las categorías de mejor programa y mejor serie de TV. ¿Qué proyección le da a la marca la presencia en los premios? “Para mi es un orgullo ser elegido por cualquier mujer para vestirla pero, obviamente, la presencia en los premios siempre es un escaparate importante. Siento orgullo gallego al comprobar que nuestras actrices apoyan y valoran el trabajo que se hace aquí, artesanalmente, sin tener que ir a buscar firmas internacionales. Creo en crear comunidad y en apoyar a las personas que están en nuestro entorno. Es una forma de poder llegar más allá, aparecer en medios y entrar a las casas a través de la televisión para que la gente que no conoce mi trabajo pueda descubrirlo”.

Paula Cereixo. Fotografía de María Meseguer

Además de las anteriores, viste habitualmente a nuestra asociada Estíbaliz Veiga, ¿cómo surgió esa relación? “La conocí por un amigo común, que pensó en mí para vestirla para un evento y, desde el primer momento, hubo entre nosotros una conexión muy especial que ha ido creciendo. Es una mujer fuerte, activa, trabajadora, dinámica y femenina, con unos valores muy firmes que defiende cada día: la mujer Javier Quintela. Una mujer diez a la que es una maravilla poder vestir. Crear una imagen seria y profesional para ella, sin perder un ápice de su sensualidad es algo que me encanta, como hemos hecho para el programa de entrevistas que estuvo grabando en otoño e invierno por toda Sudamérica, dotándola de una imagen completamente internacional y actual”.

Estíbaliz Veiga. Fotografía de María Meseguer

Hace diez años que el diseñador, después de trabajar en grandes empresas de moda, decidió dar el paso de fundar su propio Atelier. “En las empresas se diseña para un público masivo y a mi lo que me gusta es conocer y entender a la persona que voy a vestir, me gusta identificarme con mis clientas y que ellas se identifiquen conmigo, es algo íntimo y personal que va más allá de la sociedad de consumo masivo en la que vivimos. En la gran empresa aprendí y disfruté mucho, pero sentía que me faltaba algo, que todo era muy rápido, frío y sin corazón. Generar para ganar, pero sin pensar en el entorno, en hacer cosas que duren en el tiempo; por eso decidí abrir el Atelier”. Una decisión que define como “loca y complicada” ya que coincidía con una crisis económica mundial “no me quería quedar con la duda de no haberlo intentado… y aquí estoy, diez años después y en medio de otra crisis mundial provocada por la Covid, aguantando el temporal con buen ánimo. Creo que tenemos que luchar por nuestros sueños y que solo con esfuerzo y sacrificio se crece y se alcanza la felicidad”.

«Me gustaría poder diseñar el vestuario para alguna producción audiovisual, ahí lo dejo…”

Javier Quintela, diseñador de moda

En su Atelier el proceso de elaboración de la prenda (diseño, corte, confección y acabados) es totalmente artesanal y en él se implica a la clienta que acabará luciéndola. “Es un trabajo delicado y laborioso al que dedicamos muchas horas y mucho cariño y eso se nota en el resultado. Trabajamos directamente con cada clienta y cada prenda se hace completamente a mano, dedicando una media de 60 horas a cada modelo. No todo el mundo es capaz de entender y valorar esto ya que todos consumimos moda rápida, barata e impersonal, pero lo artesanal es lo verdaderamente exclusivo. Esto es el verdadero lujo, algo hecho solo para tí”. 

Ante la pregunta de a qué profesional del sector audiovisual le gustaría vivir en el futuro confirma que tiene “varios proyectos para trabajar como estilista con varias actrices gallegas que viven fuera, como ya he hecho con Isabel Naveira, Ledicia Sola, Camila Bossa, Estibaliz Veiga y Luis Zahera. Me encanta hacer estilismos para editoriales y diseños para alfombra roja pero no soy una persona mitómana, por lo que no tengo ningún nombre como meta. Todo el mundo me parece apetecible para vestir. Lo que sí me gustaría es poder diseñar el vestuario para alguna producción audiovisual, ahí lo dejo…”