La Academia Gallega del Audiovisual anunció hoy los nombres de los galardonados en la novena edición de los Premios María Luz Morales de ensayo y videoensaio sobre el audiovisual. En esta edición, se reconocieron dos videoensaios y tres ensayos escritos, que recibirán un trofeo y una dotación económica. Esta iniciativa pionera cuenta con el respaldo de las cuatro diputaciones gallegas.
La entrega de premios tuvo lugar en la Diputación de A Coruña y en ella estuvieron presentes Lucía Regueiro, en representación de la Academia Gallega del Audiovisual; Natividad González, diputada de cultura de la Diputación de A Coruña; Iria Castro, diputada responsabel del área de Cultura, Patrimonio Histórico Artístico y Normalización Lingüística de la Diputación de Lugo; César Fernández, vicepresidente segundo de la Diputación de Ourense y Jorge Cubela, diputado de Cultura de la Diputación de Pontevedra.
El acto de entrega de premios estuvo amenizado por la actuación musical del dúo Lula Mora, liderado por Sara Caride y Silvia Izquierdo.
En la categoría de Mejor ensayo escrito sobre el audiovisual gallego, el premio fue para “Bowery New York: una alhaja del cine gallego”, de Xurxo González. El jurado valoró la originalidad del tema, la investigación sobre una cineasta que podría ser la primera de Galicia y la apuesta por salirse del canon establecido, reivindicando el cine amador desde una perspectiva femenina.
El premio al Mejor ensayo escrito sobre audiovisual internacional fue para “La estética queer, el camp y las distintas formas de representación transgénero en el audiovisual contemporáneo”, de Valeria Gómez, destacando el jurado el rigor de su investigación, la capacidad de conectar filmes desconocidos con otros de culto o populares, y la reflexión profunda sobre la evolución del cine queer y la estética camp en la contemporaneidad. En esta misma categoría, el accésit fue para “Antes de que el mundo acontezca. La memoria mineral dentro del cine experimental”, de Aldara Pagán, por la aproximación innovadora al cine experimental, atendiendo a los elementos no humanos y ofreciendo una perspectiva poética y original sobre el audiovisual de las márgenes.
En la categoría de Mejor videoensayo sobre audiovisual internacional el reconocimiento recayó en “Jean Epstein: una inmensidad de mar. El cine como marea y pensamiento”, de Adrián Canoura, por el cuidado en el montaje, la combinación de imágenes, son y pantalla partida, y la capacidad de transmitir la fascinación del cineasta por el mar y su filosofía cinematográfica. El accésit de esta categoría fue para “Bong Joon-ho y la comida”, de Ione Monje, que ofrece un análisis sociológico y político sobre la relación de los personajes con la comida en la obra del director surcoreano, realizada con un montaje cuidado y reflexivo.
El jurado de esta novena edición estaba formado por la programadora Andrea Franco, la directora, montadora e investigadora Ariadna Cordal y el programador Julio Vilariño.
Los premios llevan el nombre de María Luz Morales (A Coruña, 1889 – Barcelona, 1980), pionera de la crítica cinematográfica en España y figura destacada del periodismo cultural del siglo XX. Morales comenzó su actividad en 1924, firmando bajo un seudónimo masculino, y llegó a ser la primera mujer en dirigir un periódico de ámbito nacional, Lana Vanguardia, durante la Guerra Civil Española.

